lunes, 7 de marzo de 2011

La muerte es parte de la vida

La muerte es un hecho biológico de los seres vivos, incluye factores sociales, culturales, históricos, religiosos, éticos, médicos y psicológicos; la forma en que encaramos la muerte  es influida por los sentimientos y la conducta de la persona al igual que por el lugar donde viven y el tiempo en el que la muerte se llegue a presentar. La cultura y la religión puede afectar en como las personas enfrenten su propia muerte y la muerte de algún ser querido.
El duelo no es lo mismo para todos, depende de la cultura y en muchos casos este es regido por la religión y las leyes, algunos aspectos importantes de la cultura son el cuidado y la conducta que se tiene con la persona que esta cerca a la muerte y el ritual de duelo que se mantenga; muchos rituales, costumbres acerca de la muerte y el duelo evolucionaron gracias a rituales antiguos.
Al enfrentar la muerte día con día las personas de las diferentes poblaciones comenzaron a entender y a asimilar que la muerte es parte de la vida y cuidar a personas moribundas y a los muertos se convirtió en toda una práctica profesional; así como la tanatología: que se dedica a estudiar la muerte y estableció programas educativos para brindarle a las personas ayuda sobre como enfrentar la muerte.
Se plantearon dos tipos de cuidado:
·         Cuidado de hospicio: se le da atención personal, compasiva y centrada tanto al paciente como a su familia.
·         Cuidado paliativo: se le brinda al paciente una mejor calidad de vida para que muera en paz y en tranquilidad.
La persona que esta pronta a morirse presenta cambios físicos  como el descenso terminal: se refiere a la decadencia general de sus capacidades cognoscitivas, esto se da usualmente poco antes de morir; los descensos en sus capacidades verbales y en el razonamiento suelen ser indicadores importantes del descenso terminal.
En algunas ocasiones las personas que están a punto de morir dicen tener experiencias de muerte: estas experiencias involucran la sensación de estar fuera del cuerpo, de ver un túnel con luces brillantes o manifiestan tener encuentros de carácter místico.
Se plantearon 5 etapas sobre la aceptación de la muerte:
1.      Negación: la persona no cree que esto le este pasando.
2.      Ira: no entiende porque le suceden estas cosas.
3.      Negociación: quisieran haber tenido un poco más de tiempo para convivir con seres queridos.
4.      Depresión.
5.      Aceptación.
Estas emociones son comunes pero esto no significa que todos atraviesan las cinco etapas y tampoco quiere decir que todos las enfrentan en orden, la muerte es una experiencia diferente para cada persona y es individual, mostrar negación o ira puede considerarse una forma saludable de aceptar la muerte.
El duelo es la pérdida de alguien cercano y comprende el proceso de ajuste a la muerte, puede afectar en todos los aspectos de la vida, la aflicción es una experiencia muy personal y privada de la persona que se encuentra en duelo.
Existe un modelo clásico del trabajo de aflicción que consta de 3 etapas:
1.      Choque e incredulidad: se da de manera inmediata a la muerte la persona, se siente confundida y perdida, se encuentran sentimientos de tristeza y llanto frecuente, esta etapa puede durar varias semanas.
2.      Preocupación por la memoria de la persona muerta: puede durar de 6 meses a 2 años de ocurrida la muerte, se trata de aceptar que la persona querida falleció pero aún no lo logra del todo, presentan sentimientos de que sienten la presencia de la persona que murió.
3.      Resolución: la persona que se encuentra de luto comienza a mostrar interés nuevamente por las actividades que realizaba antes, mantiene vivo el recuerdo de la persona que falleció con ternura y cariño en lugar de hacerlo con dolor y añoranza.
La muerte no significa lo mismo para una persona de 85 años de edad que para un niño o un adolescente.
En los niños de 5 años aproximadamente ya comienzan a comprender que la muerte es irreversible, universal e inevitable, pueden entender también que la persona muerta no funciona más al igual que creer que aún puede pensar y sentir; los niños pueden entender la muerte mejor si se les permite hablar sobre ella y se les habla desde una edad temprana; la adaptación a la pérdida puede complicarse en los niños si ellos no poseían una buena relación con la persona que murió, se recomienda hacer cambios en el ambiente y en las relaciones del niño.
En los adultos la muerte puede ser un poco más compleja, si descubren que padecen de alguna enfermedad terminal o una lesión grave, se ven muy afectados sienten que su mundo se viene abajo, se comienzan a preparar emocionalmente y también de forma práctica elaborando testamentos, planeando sus deseos con la familia y el funeral; muchos deciden aprovechar el tiempo restante con sus seres queridos. Algunos adultos mayores expresan sentimientos de miedo ante la muerte, algunos dicen que es sencilla e indolora y la comparan con quedarse dormidos.

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